viernes, 28 de octubre de 2011

La llanura del diablo.

  La juventud, que bella edad ! La edad de la aventura, del amor y la amistad, una edad incierta donde todo cambia mucho mas rápido de lo previsto, donde los sueños se ven lejanos pero posibles, donde el mundo parece tan grande que no tiene fin y el cielo como barrera que nos separa de otro mundo. Incluso en el mismo infierno la juventud es hermosa! O por lo menos eso creía el pequeño demonio de las llamas, Ruth.
  Como de costumbre Ruth se preparó para salir a la caza de algún alma corrompida, esta era una práctica  muy común en demonios carentes del poder suficiente para atravesar el rojo cielo y llegar al plano de los humanos, al que alguna vez Ruth perteneció.
  Vale aclarar que solo existen tres formas de llegar a ser en un demonio, la primera es haber descendido del cielo, así como Lucifer y los grandes demonios que gobiernan el inframundo, la segunda (el caso de nuestro protagonista) es que un alma humana esté tan corrompida que al morir descienda al infierno y se manifieste, aunque los demonios de este tipo son débiles hay casos legendarios de demonios humanos de gran poder, uno de los mas famosos es el del jinete sin cabeza, quien incluso podía pasar al plano humano de un abrir y cerrar de ojos. En fin la tercer forma de ser un demonio, es solo un mito que habla de "Demonios Originales" a los cuales nunca nadie ah visto.
 Sin embargo este día no era otro típico de caza, Ruth se adentró en las praderas infernales en busca de almas mas jugosas. Nada se veía en aquella zona prohibida, solo un ave negra que volaba sin rumbo, el joven se adentró aún mas, saltando pozos, escalando paredes de piedra e incluso atravesando cavernas después de varias horas cayó rendido, totalmente perdido. Aunque los demonios son mucho mas resistentes que los humanos, Ruth ya estaba en su limite. Su mente se desvanece por segundos, tal vez minutos u horas el tiempo se dilata. Solo queda obscuridad.
  Los ojos del joven demonio se abren de repente, se pone de pie. Una abrumadora presencia ah aparecido...

Continuará...

jueves, 27 de octubre de 2011

El Raiwith: parte siete

 El raiwith: parte 7

Noche agitada II

  Entré, no si dudarlo pero con suficiente seguridad para caminar firme. No era un lugar muy popular, había nada mas que diez u once personas en toda la sala, sus caras no eran muy alegres que digamos aunque eso no importaba yo solo seguía los pasos del hombre que me había recibido en la entrada. Llegamos a una habitación obscura, llena de marcas en las paredes. En ese momento lo recordé todo, el hombre que me recibió era también el hombre de la daga aquella noche, el hombre que se hacia llamar "el domador" o como lo se decía en su dialecto de palabras arcana "Deh Tarij", mientras recordaba el domador empezó a recitar versos imposibles de describir.
  Los recuerdos volvían cada vez mas rápido veía mis manos arrancando los trozos de intestinos de pobres diablos desconocidos, rompiendo huesos y quebrando cráneos. Me veía en esa habitación totalmente fuera de mi, golpeando todo arañando ls paredes como una bestia salvaje, de repente me dí cuenta no era mas que una bestia, la bestia llamada Raiwith como lo recitaba aquel domador de demonios. En un momento mis manos se movieron por si mismas, asesiné al viejo en un abrir y cerrar de ojos.
  Escapé. Lo único que podía hacer era escapar. Corrí y me adentré en las sombras y luces de la noche. Nunca volveré a ser una persona. Sigo corriendo... eso es todo lo que puedo hacer por ahora y por siempre.

lunes, 17 de octubre de 2011

El Raiwith: parte seis

El raiwith parte 6

Noche agitada I


   Las gotas lluvia golpeaban mis hombros y mojaban mi cabello, el viento entumecía mi cara y las luces de la calle, intermitentes, daban la sensación de que algo terrible estaba por ocurrir. Por desgracia no se equivocaban.

martes, 11 de octubre de 2011

El Raiwith: parte cuatro

Muerte II

 Acercó la daga a mi lentamente. Al verla mas de cerca pude notar los detalles, el mango no era muy elaborado, solo tenía una esfera con inscripciones en la punta. El filo también tenia varias inscripciones aunque no me era posible distinguirlas. El hombre frente a mi dijo:
- Lo hacés o no?

domingo, 9 de octubre de 2011

El Raiwith: parte tres

parte dos: http://killsquare.blogspot.com/2011/10/el-raiwith-parte-dos.html

Parte tres: Muerte I

  La escena era esplendida, el hombre no podía siquiera ponerse en pié, gritaba pidiendo por ayuda. Yo estaba en la mitad de la cuadra, el cerca de la esquina. No me importaban sus suplicas, pero de todas maneras me acerqué, con pasos cortos, silenciosos. Ahora solo nos separaban menos de cinco metros.

jueves, 6 de octubre de 2011

El Raiwith: parte dos

Parte uno: http://killsquare.blogspot.com/2011/10/el-raiwith-parte-uno.html
Parte 2: fiesta

  ...El ruido de mis pisadas resonaba en la oscuridad de esas calles sombrías, a la distancia se veían las luces intermitentes de "Manakú". Había una fila de casi una cuadra, mientras contemplaba la decadencia humana reflejada en esas caras escuché la voz del Rasta "Che, por acá!" eso fue lo único que dijo hasta que llegué hasta la puerta trasera de ese antro, allí se encontraban dos hombres mas o menos corpulentos, un anciano y el Rasta,

El Raiwith: parte uno

El Raiwith
Parte uno: Aquel que solo mira las sombres.

  Era una noche fría y obscura, llovía. Las pequeñas gotas golpeaban mi abrigo mientras me refugiaba bajo una cornisa y me preguntaba por qué había entrado en este tormento, en este juego perverso del que no era capaz de alejarme.