La juventud, que bella edad ! La edad de la aventura, del amor y la amistad, una edad incierta donde todo cambia mucho mas rápido de lo previsto, donde los sueños se ven lejanos pero posibles, donde el mundo parece tan grande que no tiene fin y el cielo como barrera que nos separa de otro mundo. Incluso en el mismo infierno la juventud es hermosa! O por lo menos eso creía el pequeño demonio de las llamas, Ruth.
Como de costumbre Ruth se preparó para salir a la caza de algún alma corrompida, esta era una práctica muy común en demonios carentes del poder suficiente para atravesar el rojo cielo y llegar al plano de los humanos, al que alguna vez Ruth perteneció.

Vale aclarar que solo existen tres formas de llegar a ser en un demonio, la primera es haber descendido del cielo, así como Lucifer y los grandes demonios que gobiernan el inframundo, la segunda (el caso de nuestro protagonista) es que un alma humana esté tan corrompida que al morir descienda al infierno y se manifieste, aunque los demonios de este tipo son débiles hay casos legendarios de demonios humanos de gran poder, uno de los mas famosos es el del jinete sin cabeza, quien incluso podía pasar al plano humano de un abrir y cerrar de ojos. En fin la tercer forma de ser un demonio, es solo un mito que habla de "Demonios Originales" a los cuales nunca nadie ah visto.
Sin embargo este día no era otro típico de caza, Ruth se adentró en las praderas infernales en busca de almas mas jugosas. Nada se veía en aquella zona prohibida, solo un ave negra que volaba sin rumbo, el joven se adentró aún mas, saltando pozos, escalando paredes de piedra e incluso atravesando cavernas después de varias horas cayó rendido, totalmente perdido. Aunque los demonios son mucho mas resistentes que los humanos, Ruth ya estaba en su limite. Su mente se desvanece por segundos, tal vez minutos u horas el tiempo se dilata. Solo queda obscuridad.
Los ojos del joven demonio se abren de repente, se pone de pie. Una abrumadora presencia ah aparecido...
Continuará...